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A por fotos

Pero volveré.

Compañeros al Sol

-¿Y a qué hora dices que anochece?

-A las 9:17 P.M. Martina

-¡Mariano son las 10:03 A.M.!

-¡Mamáaáaáa qué yo quiero un heladoooo!

-Te hubieras comido todo el desayuno del hotel que era grátis.

-¿Pepe, tú crees que habrá aseos en la muralla?

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F/5,6 1/4000s ISO-400 55mm.

Por la inesperada afluencia de visitantes en la ciudad, la autoridad anuló ayer la lista de reservas para la visita nocturna a la muralla. A primera hora de la mañana, se ha formado una larga cola que soportaba la espera bajo la acción de los rayos solares. La norma ha sido derogada por petición expresa de la subdelegación de gobierno a causa de que numerosos golpes de calor sufridos han saturado los servicios médicos de urgencia. 

¿Puestos a padecer, mejor en solitario, pareja, familia, grupo de amigos o viaje organizado?

La feria

Cada uno la cuenta según le va en ella:

 

Milagro

-¿Cómo va Martina?

-Casí llena- ¡El viejo tenía razón!

-Quién lo iba a pensar, el Sol rellenando una cerveza.

-Esto, a Mariano, no se lo decimos. ¿Vale?

-Nop, mejor será que nop.

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F/4 1/3200s. ISO-400 35mm.

A menudo observo peregrinos portando botellas ascendiendo hasta el faro ¿Cuándo deseamos que un momento sea trascendente, necesitamos un complemento? 

Pensamientos

Pensar  que hace dos mil años a un consul romano le aterrorizó contemplar el ocaso desde este mismo lugar.

-Mar ardiente le llamaron.

.La culminación de 800 kms caminando, ahorita ya soy otra persona.

-Abrazame fuerte Mariano, creo que nunca olvidaré este momento a tu lado.

(Jo, como molaría una autocaravana de esas para recorrer el camino)

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F/4,5 1/100s, ISO-400 54mm.

Homo Deus

Aterrorizado tras la lectura de “Una breve historia del mañana” de Yuval Noah Hatari, sufro constantes pesadillas nocturnas, por fortuna durante la preceptiva siesta creo que sólo emito leves ronquiditos. Bromas aparte,  de la descripción del punto de partida actual, a una preocupante puesta en situación sobre el futuro de la humanidad. ¿Qué nos espera y cuál podría ser la consecuencia final del progreso tecnológico? Una distopia en la cual máquinas dotadas de inteligencia artificial decidan, por su cuenta, qué casi todos los humanos somos un estorbo para su propio desarrollo, excepto, quizás, los encargados de sustituirles el aceite, mantener a punto los sistemas de refrigeración, el suministro de energía estable y modificar los programas o instalar nuevas versiones Matrix. ¿Matrix? Alguien me comenta sobre cierta inteligible conversación autónoma sostenida entre dos programas informáticos detenida en seco por operadores del sistema mediante la aplicación de la directiva de seguridad número 32. O sea apagando, por las bravas, los convertidores que les alimentan y santas pascuas.

Homo Deus

Leñe. ¡Qué eso de ponerse a cuchichear es de muy mala educación! Recuerdo que de niños también inventamos idiomas secretos e incomprensibles para los adultos que nos permitían decir palabrotas y criticar el sabor de la merienda. Creo que lo hacíamos en plan venganza, porque la mayoría de los días tocaba derivada. ¡Sí, tú no te acuerdas! Pero era una consecuencia en relación directa al sobrante de lo comido al mediodía o, en su defecto, una constante de pan untado con aceite y azúcar. Después de observar como las partículas de polvo flotaban, en graciosa equidistancia electrostática, cuando la zapatilla de mamá impactaba contra el fondillo de los pantalones. ¡Cuando venga tu padre te vas a enterar! Podíamos salir a la calle para jugar “a algo”. O sea con la pelota rellena de trapos, un esferoide aerodinámico de trayectoria impredecible -sic- o celebrar vueltas ciclistas con las chapas de los botellines que pillábamos en el bar. Un resultado aleatorio. Solía ganar el que encontraba la menos abollada. Cosas del coeficiente de rozamiento. De las propiedades explosivas del clorato potásico, mejor no les cuento por si acaso continúa vigente aquella denuncia. ¿Y ustedes cuando eran inocentes criaturitas se aburrían en verano o se preparaban, como nosotros, para una profesión con futuro? 

FRENAZO

Frenaste en seco y nos has dejado tambaleando Perís. Un abrazo.
D.E.P.

EL PERIS

Cinco mujeres eran.

El frenazo del autobús fue la pera.

Fueron trasladadas a varios hospitales de la ciudad.

Fue un frenazo brusco.

No se conoce las causas del asunto.

Solo que el hecho era extraño.

¿Cómo pueden tantas mujeres hacerse daño?

No creo que fuera por el horario.

Mujeres de ochenta y siete, setenta y uno, cuarenta y cinco y sesenta años

Tres ambulancias utilizaron.

Todavía no sabemos su estado.

Doloridas estarán.

Y al conductor habrá que interrogar.

PERIS

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