Como en cualquier núcleo histórico, terrazas, bares y restaurantes acaparan el centro de la población, no se asusten ante la profusa confusión de sillas y carteles anunciando el coste del menú.
Si más allá existe una vida, es una merced del padre Duero que riega el alfoz, no se olviden de darse un paseo por la villa y si es posible preguntar por alguna dirección poniendo la cara de interés del turista despistado, creo que es uno de los mejores sistemas para comprobar la cuidada atención que prestan sus ciudadanos. El pan y los bollos dulces tienen una factura excelente, dejen que el olfato les sirva de guía.




Qué bonitas fotos, el pueblo y también el paisaje 🙂
Un besote
Muchas gracias Luna, en realidad creo que los vecinos residen más en las afueras, pero el pueblo, villa, ciudad, capital del reino. Es bonito de verás. Un besazo.
Wow! Que paseo tan especial nos has dado Carlos.
Me encanta tu reseña y las fotos un espectáculo.
Un abrazote
Muchas gracias Awilda, ha sido un placer compartir las fotos y mostrar otro de los rincones históricos de esta tierra. Un besazo.
Lindo recorrido, feliz fin de semana
Gracias Themis, si que fue muy lindo recorrer esas calles a paso de oso. rebuscando en algún rincón una vista distinta sin preocuparse por ocupar el centro de la calzada. Apenas hay tráfico. Feliz fin de semana también para ti. Un abrazo.
Me encanta. No conozco Toro pero, por tus fotos, me parece un lugar de esos que me gustan, tranquilo, con hechura de antiguo, calles empedradas, una buena plaza con soportales y casas tradicionales. Gracias por hacernos partícipes de tus visitas turísticas.
Un abrazo.
Muchas gracias Estrella, lo has descrito tal y como lo siento. Es una ciudad tranquila y silenciosa que resulta acogedora. Tomar el té sin prisa en una de sus terrazas resultó una experiencia muy agradable. ¿Seguro que no has estado? Un abrazo.
No, de Zamora solo conozco la zona del lago de Sanabria, pues unos tíos de mi marido tenían una casa en un pueblo de la zona y fuimos alguna vez. A él no le gustaba viajar.
Un beso.
Para mi lo más interesante de los viajes, en coche sobre todo, pasa por hablar, eso que mi chica dice enrrollarme, con todo quisque que se pone a mi alcance, para estar al día de los últimos chismes que corren por la calle. Es inimaginable la información que atesoran en las panaderías. Jajaja.
Sí, te puedo imaginar. Todo lo contrario que yo, que soy muy charlatana pero con la gente que conozco, me gusta mucho romper el hielo con desconocidos, en el fondo soy una gran tímida.
Sabes? La timidez sólo la podemos vencer los que la padecemos. Un besazo.
La timidez, muchas veces, hace ser audaz. A mí me pasa, cuando no sé como actuar porque me da vergüenza, pienso que tengo que hacerlo e irreflexivamene, me pongo la venda en los ojos y me tiro a tumba abierta.
A eso me refería, pero tú lo explicas mucho mejor.
Ya ves, pero no soy nada tímida escribiendo.
Por fortuna es una característica que disfrutamos los que te leemos.
Ya me imagino olfateando por todos esos lugares ¿no me echaran de regreso a casa?
Muchas gracias Concordía seguro que sabrás disfrutar de ese ambiente sosegado sin dar motivos para que el Exmo. decrete una expulsión inmediata. Por si acaso, continúa refugiada tras el seudónimo como hacemos los mejores cobardentes. Un abrazo..
ñauuuu…. estoy pensando en transformarme en felina durante las noches de luna llena, a lo más que puede suceder es que me encuentre con el gato equivocado. Si me preguntan por mi nombre le diré: ñauuuuuu Abrazo mi sosegado Carlos.
El olfato como guía, me encanta, jajaja 🙂
Gracias Lucía, el aroma a pan de leche se extendía y ocupaba las calles, atravesaba la plaza y se afirmaba en cada paso. Es un guía excelente. Un abrazo.
Dejarse llevar por los sentidos cuando uno viaja a territorios desconocidos…
es bonito!
Besis
Gracias Mukali, gran parte de las visitas la pasamos deambulando por la calle, mirando los rincones, visitando el mercado de abastos y charlando con las panaderas y los tenderos que venden los típicos, quesos y embutidos de la zona, que conocen la auténtica crónica de la villa. ¡O sea que somos unos cotillas de cuidado! Un besazo. .