O palabreja parecida que vengo escuchando y que alguien ha puesto de moda para; por oposición a la utopía, de momento, en mi caso y mi casa, aparcada sobre la mesilla; con esa idea interpretar la generalizada desazón, que nos invade por doquier, y temor al fracaso económico y social, a la perdida de nuestros derechos adquiridos y a la reducción del bienestar ganado a base de tantos esfuerzos a lo largo de tanto tiempo, hoy que parecen todas las puertas cerradas para el avance de nuestro sistema y que hace unos días lo comparábamos con lo ocurrido en 1898, cuando tras la definitiva perdida del imperio colonial nuestros bisabuelos se percataron de que vivían y pertenecían a un país que jugaba, hacía tiempo, en la tercera división; ahora como ya no es costumbre nuestra practicar católicas conquistas, habrá que poner los medios, que propicien de manera sencilla y simplificada, para que sean los mejores y los más capaces quienes cojan el timón y marquen el rumbo más adecuado, de las reducciones y recortes de estamentos políticos, de la transparencia en el acceso a la función pública, de la supresión de leyes y reglamentos injustos, inadecuados y entorpecedores para el desarrollo de cualquier negocio, así como del efectivo control de lo defraudado. leñe que eso si que es mucho; ya se habló también, en estas y en otras letras más expertas y autorizadas, del contrato único, de las empresas que se ponen de acuerdo en los precios anulando la competencia y de la incompetencia de muchos a la hora de programar obras que sirven para poco en el mejor de los casos y para nada de nada en el peor. Ahora sí tenemos suerte y estás demandas de nosotros el pueblo se van recogiendo y atendiendo, caiga quien caiga, podremos comenzar sin estorbos y a producir más y mejor o como decía mi abuela, hay que aprender a hilar fino y además a no dar puntada sin hilo. Ahora la imagen.

Lo malo es que los mejores se estan marchando a toda vela.Creo que regeneracion es la batalla por venir y desarollar.un saludo.Perdone mi osadia las colonias las perdimos en 1898.
Muchas gracias por detectar y advertirme sobre la errata, se ve no sabe uno en cual siglo vive o en que estaría yo pensando que me cambie de centuria de un salto, si que le doy vueltas a ese aspecto del progreso; regeneración le dice usted muy acertado; parece difícil que atraviese las cerradas defensas esa idea. Ya queda fijada la fecha.
Y los que se quedan no tienen futuro, triste realidad…
Pues habrá que darle con el ariete a la puerta para que los jóvenes podáis ir en busca de vuestro propio mañana.