Y es que lleva uno pensando estos días en lo que diferencia a empresas exitosas de otras con menos arraigo popular, me da por pensar que el éxito de cualquier negocio pasa por aplicar un programa de excelencia y un método de control de calidad, ayuda mucho para que un producto sea de confianza del comprador y les pongo un ejemplo: echando cuentas llevo veinte y dos años recomendando a mis amigos y conocidos que no compren vehículos de la marca Seat; tuve uno del modelo Málaga, con ese nombre y por el resultado tan malo que dio, bien le pudieron llamar Malagón, pueda que sea injusto con ese fabricante, pero después de múltiples averías mecánicas y de un fallo absoluto de frenos, me prometí a evitar en lo sucesivo esas siglas. Esas consecuencias tienen las malas prácticas en el montaje de cualquier bien que adquirimos, hoy se impone por doquier el incremento de beneficios, incluso por encima del orgullo de la labor bien hecha, echo de menos la confianza cuando acudimos a una tienda. Ahí falta por lo habitual un experto que nos asesore sobre cuales son las ventajas e inconvenientes al decidirnos por este o por el otro y antes de que nos cuenten mentiras y falsas bondades, resulta acertado acudir a foros de expertos que sin tapujos digan al pan, pan y al vino, vino. Lo peor es que también nos mienten los políticos, el empleado del banco, el asesor de seguros, el calefactor y es difícil fiarse de gente con la que solo nos unen relaciones de mercado, de tanto por cuanto. A este paso los bancos de tiempo, basados en las relaciones de favores e intercambios no monetarios serán el cuarto sector de la economía nacional. Y en esas, Mariano, no se recauda ni un euro de IVA. Se acuerden del aceite de colza, pues 32 años cumple el “bichito” aquél de Sancho Rof, que nunca se cayo de la mesa. Ahora la imagen.
De planes
27 enero, 2012 por bymoya
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Ya no existen productos de calidad, todo se fabrica para que caduque y comprar otro, triste realidad
Pues esa realidad temo que ya haya roto la confianza del consumidor y que buscamos modos para evitar los engaños y sí es verdad que cada vez hay más cosas en la basura, no en menos cierto que cada vez hay más basura en las cosas que compramos incluidos los alimentos.